Es el consejo que da todo el mundo.
Pide tres presupuestos. Compáralos. Elige el más razonable.
Parece prudente. Parece lógico. En la mayoría de los casos, no te protege en absoluto.
Este artículo explica por qué.
El problema de fondo
Tres presupuestos elaborados por tres constructores son tres documentos escritos por personas cuyo objetivo es conseguir la obra. No protegerte a ti.
Cada uno de esos presupuestos incluye lo que el constructor quiere que veas. Y excluye lo que prefiere que no veas hasta que ya hayas firmado.
Lo que habitualmente falta en un presupuesto de reforma sin revisión técnica independiente:
- Partidas de demolición incompletas
- Costes de gestión de residuos
- Conexiones de instalaciones entre gremios
- Trabajos de acabado que se dan por «incluidos» sin especificar calidades
- Imprevistos de estructura en viviendas antiguas
- Costes de licencias y visados
Ninguno de esos elementos aparece como exclusión explícita. Simplemente no están. Y cuando aparecen en obra, se facturan como extras.
Por qué comparar tres presupuestos sin criterio técnico no funciona
Para comparar tres presupuestos de reforma correctamente necesitas saber exactamente qué incluye cada uno, en qué calidades, con qué marcas, bajo qué criterios de medición.
Sin ese conocimiento, estás comparando números que no son equivalentes. El presupuesto más barato puede ser el más barato porque es el que más ha omitido. El más caro puede serlo porque es el más completo, o simplemente porque ese constructor cobra más.
No hay forma de saberlo sin leerlos con criterio técnico.
Lo que ocurre en Andorra
En el mercado andorrano, las desviaciones sobre presupuesto en obras sin gestión profesional son habituales. La media está entre el 20 y el 25% sobre el coste inicial.
En una reforma de 200.000 euros, eso son entre 40.000 y 50.000 euros que no estaban en el presupuesto que firmaste.
Esos extras no aparecen todos a la vez. Llegan uno a uno, durante la obra, cuando ya no tienes capacidad de negociación real con nadie.
El presupuesto que firmaste a 200.000 acaba en 260.000. Los seis meses se convierten en nueve. Y entonces te das cuenta de que comparar presupuestos sin alguien que los entienda de verdad no era protección. Era ilusión de control.
Qué sí funciona
Lo que cambia el resultado no es el número de presupuestos. Es tener a alguien que los lea por ti.
Un Project Manager con conocimiento del mercado local sabe qué debe estar en un presupuesto de reforma en Andorra. Detecta lo que falta. Compara lo que es realmente comparable. Y puede decirte, con criterio técnico, cuál de los tres refleja realmente el coste de lo que quieres hacer.
Eso no lo da comparar números en un Excel. Lo da el criterio.
El resultado con y sin gestión profesional
Con tres presupuestos sin revisión técnica: presupuesto firmado a X, coste final entre X+20% y X+25%.
Con un PM que revisa y gestiona: presupuesto ajustado a lo que realmente incluye, desviación controlada y documentada, y capacidad de actuar antes de que los extras lleguen a ti.
La diferencia no es marginal. En proyectos de 200.000 a 500.000 euros, puede ser la diferencia entre un proyecto que termina como lo planificaste y uno que no.
Si estás en fase de presupuestar tu reforma
Antes de firmar con nadie, tiene sentido que alguien con criterio técnico revise lo que estás a punto de firmar.
En MOVE Projects hacemos esa revisión antes de cualquier compromiso.
Escríbenos.







